2002 St. Thomas University, Miami, Florida

Here you can find the experience of the DCYIA team and the participants in the meeting

Aquí podrás encontrar la experiencia que vivió el equipo de DCYIA y de los participantes en el encuentro

Eduardo Álvarez - Participant

SPANISH

Me impresionó que los jóvenes sordos de USA y Canadá sabían manejar muy bien la biblia, se expresaban naturalmente haciendo relatos y teatro.

Sobre las preparaciones, charlas y misas, todos participaron con mucho entusiasmo, pero faltó más participación de los jóvenes en las misas.

Con respeto a la misa, todos prestaban mucha atención y totalmente en silencio, los sordos de Norteamérica no usan voz para las peticiones, repuestas u ofrendas; solo por señas. Yo, al contrario, era el único que respondía oralmente y los intérpretes me miraban. Qué pena!

Lo único que me entristeció fue que en el último día, los jóvenes querían quedarse en la área social toda la madrugada como una despedida, pero no se lo permitieron, teniendo que llamar a seguridad para que se fueran a las habitaciones.

Considero que el tema de liderazgo debió ser desarrollado con más profundidad y acorde a la edad de los participantes.

Hizo falta hacer conclusiones después de los comentarios individuales sobre los diferentes temas para dar las orientaciones y enseñanza a los jóvenes para su mejoramiento espiritual.

Muchas gracias por la invitación a este encuentro. Al finalizar el encuentro prometí a Dios que iba a organizar uno igual en Venezuela. En los años 2004 y 2005 lo hice; organicé los 1er y 2do Encuentros de jóvenes sordos católicos con una participación de 25 jóvenes de diferentes ciudades de Venezuela. Gloria a Dios!

ENGLISH

I was impressed that young deaf people from the USA and Canada knew how to handle the bible very well, they expressed themselves naturally by doing stories and theatre.

Everyone participated enthusiastically in the preparations, talks and masses, but there was a lack of participation by the young people in the masses.

With respect to the Mass, everyone was very attentive and totally silent, the deaf of North America do not use voice for petitions, answers or offerings; only by signs. I, on the other hand, was the only one who answered orally and the interpreters looked at me. What a pity!

The only thing that saddened me was that on the last day, the young people wanted to stay in the social area all morning as a farewell, but they were not allowed to, having to call security to go to the rooms.

I believe that the topic of leadership should have been developed with more depth and according to the age of the participants.

It was necessary to make conclusions after the individual comments on the different topics in order to give the orientations and teaching to the young people for their spiritual improvement.

Thank you very much for the invitation to this meeting. At the end of the meeting I promised God that I would organize one in Venezuela. In the years 2004 and 2005 I did it; I organized the 1st and 2nd Meetings of Deaf Catholic Youth with the participation of 25 young people from different cities of Venezuela. Glory be to God!